jueves, 27 de noviembre de 2008

Cien Años de Soledad


El libro "Cien Años de Soledad" escrito por García Márquez es un libro que nos ubica en el pueblo ficticio de Macondo (probablemente ubicado en la zona montañosa de Colombia).

La familia Buendía es el centro del libro, en una mezcla de Aurelianos y Jose Arcadios se desarrolla la trama. La familia es condenada a una serie de desgracias y problemas por culpa del incesto y el amor entre primos y familiares. Se narran las generaciones (7 para ser exactos) de la familia durante aproximadamente 100 años


El final del libro es lo que mas sorprende, cuando el hijo de Aureliano Babilonia y Amaranta Ursula nace con una cola de cerdo tal como pronostico Ursula representaria el fin de la familia Buendía.

El hijo de Babilonia y Amaranta Ursula es el único miembro de la familia engendrado con amor durante un siglo. Como la familia estaba condenada a cien años de soledad, no podría sobrevivir, por lo que muere devorado por las hormigas coloradas que habían invadido la casa durante el diluvio, tal como lo predecía el epígrafe de los pergaminos de Melquíades: "El primero de la familia está atado a un árbol(Jose Arcadio) y al último se lo están comiendo las hormigas".

Gabriel García Márquez

Gabriel García Márquez es un periodista, editor y escritor colombiano nacido en la Región Caribe, en el municipio de Aracataca (Magdalena), el 6 de marzo de 1927. Conocido familiarmente como Gabito (hipocorístico guajiro para Gabriel), posteriormente su compañero del diario bogotano El Espectador, José Salgar, lo llamó Gabo.
Obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1982, según el auditorio de la Academia Sueca "por sus novelas e historias cortas, en las que lo fantástico y lo real son combinados en un tranquilo mundo de imaginación rica, reflejando la vida y los conflictos de un continente. Su novela más reconocida internacionalmente es Cien años de soledad.

Poema 20, un clásico


Puedo Escribir los poemas mas tristes esta noche.


Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,

y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.»


El viento de la noche gira en el cielo y canta.


Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Yo la quise, y a veces ella también me quiso.


En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.

La besé tantas veces bajo el cielo infinito.


Ella me quiso, a veces yo también la quería.

Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.


Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Pensar que no la tengo.

Sentir que la he perdido.


Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.

Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.


Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.

La noche está estrellada y ella no está conmigo.


La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.

Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.


Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.

Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.


De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.

Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.


Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.

Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.


Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,

Mi alma no se contenta con haberla perdido.


Aunque éste sea el último dolor que ella me causa, y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

Pablo Neruda


Ricardo Eliezer Neftalí Reyes Basoalto, más conocido como Pablo Neruda (Parral, VII Región del Maule, Chile, 12 de julio de 1904 – Santiago de Chile, 23 de septiembre de 1973) fue un poeta chileno, Senador de la República, miembro del Comité Central del Partido Comunista de Chile y embajador de Chile en Francia, ganador del Premio Nobel de Literatura en 1971. Es uno de los poetas más editados e influyentes del siglo XX en todo el mundo, «el más leído desde Shakespeare», según el crítico y biógrafo Alastair Reid.

Indigenismo


El indigenismo y la globalización


En el presente comienza a configurarse un nuevo escenario, el cual es descrito en él Anuario Indigenista, en donde se menciona que:


En la última década se han dado importantes cambios en las políticas estatales hacia los sectores indígenas, abandonándose paulatinamente las tendencias integracionistas y aceptándose, aun de manera parcial, el protagonismo de los pueblos indios en el desarrollo de las sociedades nacionales. Algunos países han introducido reformas en sus regímenes jurídicos que implican un alto reconocimiento de la importancia de estos pueblos, sus atributos culturales y sus derechos, las lenguas nativas han sido aceptadas como medios de comunicación y comunicación social; y los planes y programas oficiales de desarrollo han incorporado estrategias especiales para la acción integral de estos sectores”


Lo anterior da cuenta de cambios en la forma y el trato hacia lo indígena, tanto los gobiernos, las instituciones no gubernamentales, la sociedad civil, han comenzado un proceso en donde sé resitúa lo indígena en el camino hacia una integración mayor como es la globalización.


Por lo tanto esta transformación de la mirada hacia lo indígena y la emergencia de un nuevo indigenismo tiene que ver con la necesidad de adecuarla al momento actual por el que atraviesa la humanidad. En este contexto podemos observar que, esta globalización es un proceso revolucionario que cierra la fase del capitalismo industrial que consagro la Revolución Francesa.


La tecnología, la cibernética, la Internet, la apertura de mega mercado regionales, la clonación, la fecundación in-Vitro, etc. Dan cuenta de turbulentas transformaciones. Todo esto conforma un cuadro diferente al escenario industrial anterior, en donde los actores entran a definir sus espacios de participación en la sociedad.


Es lo que han denominados algunos especialistas como“pos-modernidad”. “El X Congreso Indigenista Interamericano tiene lugar en un momento en el cual la crisis económica, social y cultural que afecta a los países del hemisferio adquiere el carácter de un proceso de transición hacia nuevos modelos y nuevas condiciones de desarrollo.


En la generación de tales modelos es importante tener en cuenta la diversidad étnica y cultural que, lejos de desaparecer, tiende a profundizarse y se expresa actualmente en el fortalecimiento de los pueblos indios y de sus organizaciones.” Es por ello que, la constante actualización que debemos realizar en todas las esferas de nuestra vida diaria, nos indica que estamos en un periodo histórico de mucho movimiento, transformación y cambio, o sea un periodo revolucionario. Dicho periodo revolucionario en pleno apogeo, nos lleva a readecuarnos simultáneamente también en nuestras costumbres y formas de relacionarnos. Las comunicaciones la interacción al instante, son dinámicas que son parte de este fenómeno, en donde el soporte es el mercado. Por lo tanto hoy, se hace necesario potenciar a grupos sociales en donde Indígenas, ecologistas, minorías sexuales, mujeres, profundicen este proceso a objeto de generar una sociedad faccional y no dividida en clases.


Es por ello entonces, que no es extraño que desde las instancias del poder y control acerca de los trabajadores en el mundo como es la Organización Internacional del Trabajo OIT, hayan ahora, pronunciamientos acerca de estos temas en general y de lo indígena en particular. “En general, tanto los gobiernos latinoamericanos, como las representaciones laborales y empresariales ante la Conferencia General de la Organización Internacional del Trabajo, han puesto especial atención, y en algunos casos han participado activamente, en el proceso de revisión del Convenio sobre Poblaciones Indígenas y Tribuales Numero 107 (1957), para superar su carácter integracionista e incorporar normas que reflejen mas claramente la situación actual.


Lo que ayer fue libertad, fraternidad e igualdad la herencia de la Revolución Francesa hoy lo es: equidad; potenciación; sostebilinidad y sustentabilidad patrocinado desde las Naciones Unidas. Desde aquí el tema indígena se expresará entonces como una construcción actual del sistema imperante. Es por ello la necesidad de readecuar y utilizar, vía reconocimiento en la diversidad, lo étnico.


“El indigenismo, como doctrina y como practica que organiza la relación entre la nación y los pueblos que la constituyen, puede contribuir al establecimiento de alternativas basadas en el reconocimiento y potenciación de las capacidades culturales de estos pueblos, a condición de que se fijen y precisen conmayor operatividad los nuevos principios de participación democrática que se han desarrollado en los últimos años y que están contenidos en las múltiples resoluciones y recomendaciones de los pasados congresos.


El posmodernismo no trae incorporado la liberación de los grupos sociales que aparenta defender, sino que los potencia para incorporarse al mercado, en donde la competencia son los ejes rectores del triunfo de los unos sobre los otros.


Todo esto ajeno al pensamiento indígena. Esta corriente actual, pretende homogeneizar el pensamiento indígena, hacer que estos pueblos piensen como piensa el mundo rico y que reconozca y se validen sus concepciones de derecho, democracia y justicia, lo que significa asistir a un proceso de “etnocidio cultural”. A modo de ejemplo podemos decir que una mujer Yanomami no pretende que una mujer Inglesa piense como ella, pero si la mujer Inglesa pretende que esta piense como ella.


Es por ello que hoy como ayer Barabas nos dirá que: “Mas allá del sojuzgamiento por la violencia, en la raíz de la crisis se halla la vivencia constante de la privación múltiple que los grupos étnicos han sufrido a partir de la conquista. Dicha privación es no-solo de naturaleza económica, sino también política, socialreligiosa y psicológica. Puede decirse que la expresión más totalizadora de la privación es la crisis del nomos cósmico y social, que deja al colonizado huérfano de significados del mundo” La autora nos da cuenta, en el texto de cómo este sojuzgamiento propio de la discriminación negativa estuvo presente desde la conquista. Si queremos buscar este sojuzgamiento actual lo veremos en el indigenismo y su discriminación positiva, lo que en el fondo sigue siendo discriminación.









Links: http://peru.indymedia.org/print.php?id=20683

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Jose Maria Arguedas


José María Arguedas.
Su padre fue el abogado cuzqueño Víctor Manuel Arguedas Arellano, que se desempeñaba como juez en diversos pueblos de la región, y Victoria Altamirano Navarro la cual murió cuando Arguedas tenía 3 años. Se escapo de su casa cuando su padre se volvió a casar, ya que tenia problemas con su hermanastro y se fue a vivir con los indios de Utek, cuya vida la llego a conocer profundamente.
Además de su actividad como novelista, destacó como traductor de la literatura quechua y estudioso del folclore peruano. A pesar de haberse desarrollado una oposición entre escritores de la costa y de la sierra peruana, el trabajo de Arguedas es particularmente meritorio, dado que siempre estuvo atento al desarrollo de estas dos grandes culturas (la occidental y la indígena). Tal es el caso de que, durante la década del 60, trabajó al lado del poeta Emilio Adolfo Westphalen y publicó muchos de sus artículos y ensayos en la revista Amaru, dirigida por este último.
Estudió en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Lima y publicó su primera obra, Agua en 1935, una serie de cuentos, y su primera novela Yawar Fiesta 1941. Su obra madura comprende las obras Los ríos profundos de 1958, Todas las sangres de 1964 y El zorro de arriba y el zorro de abajo publicado en 1971.
Debido a los traumas que acarreaba de su infancia y desencantado por los efectos de la política cultural en su país, trató de suicidarse en 1966 pero es el 28 de noviembre de 1969 que se dispara en la cabeza muriendo cuatro días después, el 2 de diciembre.

Melancolía Vallejiana

César Vallejo, uno de los más grandes escritores latinoamericanos del siglo XX es resaltado por el alto nivel de melancolia que este le entrega a sus textos (en su mayoria a sus poemas) como por ejemplo los leidos anteriormente (Masa y Los Heraldos Negros).
Este caracter melancolico y hasta a veces depresivo que ya algunas veces casi lo lleva al sucidio fue moldeado por diferentes razones. Una de ellas fue el rechazamiento que sufrio Vallejo a lo largo de toda su vida, no solo por parte de sus parejas sino tambien por parte de sus contemporaneos (por ejemplo los del grupo norte: criticaron duramente su poesia una vez que este la publicó) asi mismo Clemente Palma califico su poesia de un mamarracho artistico.

Vallejo se fué a vivir a Paris, durante sus ultimos dias enseñó literatura y murio un Viernes Santo (curiosamente lloviznaba)